El aire de Madrid es un veneno
El País (Edición Madrid)
03 de febrero de 2011
La vida está llena de paradojas. Y si no se lo creen, fíjense en ésta secuencia: uno: el aire de Madrid se envenena y nuestro índice de dióxido de nitrógeno está tan alto que si en lugar de ser un gas fuera un líquido se le podrá echar en la oreja a un rey de Shakespeare mientras duerme y quitarle el trono; dos: el alcalde intenta solucionar el inconveniente aplicando por arriba la misma solución que por abajo, es decir, que igual que afrontó el problema del tráfico enterrándolo en un millón de túneles – o sea, que cuando digo solución no hablo de resolver, sino de disolver-, ahora cambia de sitio las antenas que miden la contaminación, y aquí paz y después gloria se analiza el nivel de polución de la capital enchufando la máquina en La Florida, como quien dice, y punto, lo cual debería apuntar el presidente del Real Madrid para ganar algún título este año: como al Barcelona no les ganamos ni atándoles los pies a sus jugadores, pues pongamos el Santiago Bernabéu en Dublín y salimos campeones de la Liga irlandesa seguro; y tres: llega la ministra de Medio Ambiente y le afea la trampa a Alberto Ruiz Gallardón, lo cual es como si Judas acusara a Jesucristo de traidor y luego se fuese bailando Gólgota abajo mientras las monedas le sonaban en el bolsillo.
--Benjamín Prado--



