Guerra deliberada al tráfico
El País (Selección The New York Times)
7 de julio de 2011
Mientras las ciudades estadounidenses sincronizan los semáforos para mejorar el tráfico y ofrecen aplicaciones para ayudar a los conductores a encontrar aparcamiento, muchas urbes europeas están haciendo lo contrario: crear entornos abiertamente hostiles a los coches. Los métodos varían pero la misión está clara: que el uso del vehículo resulte caro e infernal, para que los conductores se decanten por medios de transporte más ecológicos.
--Elisabeth Rosenthal--



