Ciclistas en la jungla
El País (Edición Nacional)
30 de septiembre de 2012
Bridget Driscoll tenía 44 años y dos hijos cuando murió atropellada por un coche en Inglaterra. La máquina infernal que acabó con su vida circulaba a la velocidad “tremenda”, según el forense, de 7 km por hora. El conductor, Arturo Edsell, con tres semanas de experiencia, era quien pilotaba el coche de la compañía anglo-francesa Roger-Benz en una demostración del nuevo invento mecánico.
Eduardo Rodrigálvarez
