Muro contra humos
ADN
10 de octubre de 2011
Madrid está obligada a atajar la contaminación. La Unión Europea se lo exige si quiere ganarse la moratoria para evitar una sanción por exceder el umbral de dióxido de nitrógeno. Y el foco de la polución está en el tráfico.
Un 70% de ese dióxido sale de los tubos de escape. A eso se suma que los conductores madrileños pierden, de media, 30 minutos al día en un atasco. Así que rebajar la congestión de coches que atrapa a los ciudadanos y envenena el aire parece una salida al doble problema. La cuestión es cómo.
Raúl Rejón
